miércoles, 12 de agosto de 2009

¿Cómo construye su identidad masculina un adolescente que crece en un barrio marginal?

La construcción de la identidad supone un proceso largo y que se puede extender más de lo que llamaríamos normal, y si a esto le agregamos variantes como identidad masculina y contexto social en este caso un barrio marginal, el embrollo se nos complica aun más.
Voy a aventurarme a dar una respuesta a esta pregunta, para esto me apoyare en un texto de Klaudio Duarte llamado, construcción de masculinidades juveniles en liceos de sectores empobrecidos.
Klaudio nos dice que basados en entrevistas hechas a jóvenes de sectores empobrecidos, se pueden clasificar tres tipos:

El tradicional: un modo de ser marcadamente patriarcal, en que los parámetros característicos están dados por la superioridad de lo masculino respecto de lo femenino, incluso con la idea fuerza de que el rol principal del hombre es proteger, salvar y hacer feliz a la mujer. Este es el típico hombre que pelea cuando alguien en la calle vuelve a ver a su novia, esposa, o mujer.

Semi-tensión, dado que se maneja en el medio camino (Canales, 1994) entre la aceptación de lo tradicional y el rechazo a ella con algunos intentos de alternatividad, pero que no se instala definitivamente en ninguno de los dos estilos que la tensan, siendo el discurso hablado el que posibilita la construcción de lo alternativo, pero la práctica actuada la que va negando dicha alternatividad o más bien, se va posicionando en lo tradicional.

la visión alternativa, como un estilo que logra construir propuestas de modos de vida equitativa, solidaria y tierna entre los géneros y al interior de ellos, manifestándose dichas propuestas de manera clara y consistente en las relaciones de curso, en las parejas, en las agrupaciones, en los grupos de semejantes (Duarte, 1999).



Las situaciones de empobrecimiento configuran un contexto –de exclusión social- que enmarca las características que asume la producción de identidades de género, en particular de masculinidades juveniles. Dicho contexto de exclusión social que viven estos hombres jóvenes, incide directamente sobre sus parámetros de construcción de identidades de género y les plantea exigencias difíciles de cumplir por el mismo proceso excluyente ya mencionado.
Por ejemplo; vemos que se atrasa el matrimonio, pero no necesariamente la posibilidad de ser padre, cuestión que tensa la experiencia de paternidad en estos sectores juveniles empobrecidos.
Lo anterior lleva a que las manifestaciones de las masculinidades en estos jóvenes se caractericen por la sobreactuación de aquellos aspectos considerados machos y rudos.

Las personas q nos criamos en un barrio marginal tenemos la difícil prueba de escoger uno de los caminos que se nos ofrece en este tipo de lugares, la vida mal llamada fácil o la vida correcta. Porque digo mal llamada fácil, viviendo esta vida se corre un riesgo muy grande, la vida se convierte en algo que mucha gente te quiere quitar.
Muchas veces la persona que vive en estos lugares se mete en malos pasos para intentar salir de la pobreza. Es curioso, cuando uno conversa con este tipo de personas, es muy interesante como ellos se interesan y se nota un deseo de lograr ser alguien en la vida pero en ese momento no les interesa.
No les interesa ser un ingeniero sino que más bien lo que buscan es ganar como un ingeniero o aun más que estos

1 comentario:

  1. Jose,
    Puedo comprender muy bien a lo que haces referencia al querer salir de la vida y de donde viven, pero el mismo medio los devora, mas rapido si no tienen o carecen de familia bien constituida y con valores. Como se comento en clase. Mil gracias por tu valioso aporte

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